14 de noviembre de 2009

Get one free

Cuando voy de compras, nada me hace más feliz que ver el sticker de “pague uno, lleve dos” en las cosas que me gusta llevar a casa (aunque por compulsiva he comprado las que no), sobre todo si son de las que duran meses. Mejor dicho, ¿a quién no le gusta eso?. La vaina es que hoy vi el letrero en la página web del refugio para animales de Lansing y casi se me parte el corazón (bueno, también es que ando como muy sentimental… desde hace rato ya). La promoción va dirigida solo para gente que quiera gatos (¡cómo extraño al mío!) y, claro, no es raro cuando uno ve que tienen más de 80, mientras de perros no hay ni la mitad.

La vez pasada me enteré que tuvieron que sacrificar a más de 100 gatos porque se empezaron a enfermar. Un virus de esos malucos. El tratamiento para cada gato salía por más de 200 USD y, obviamente, salía más barato salir de ellos. Muy triste.

Aunque yo se que con llevarme uno el problema no se arregla, el plan que tenemos es comprar un gato y un perro. Pero ya tocó para el año entrante, después de vacaciones. Así que por ahora me seguiré torturando con las fotos que el refugio publica. No me imagino el día que vayamos, salir sólo con un gato va a ser para mí la tarea más complicada... aunque ya una vez me tocó hacerlo. Fue cuando me tocó escoger a Enki y dejar a sus hermosas hermanas (las de la foto) detrás.

8 de noviembre de 2009

Mi deporte favorito

No se quién me enseñó a ser tan destructivamente crítica conmigo misma. Yo no juzgo a nadie. De hecho, a todos trato de comprender. Pero para hacerlo, muchas veces tengo que buscar culpables; culpables que solo encuentro cada vez que me veo reflejada en el espejo. Si para algo soy buena es para menospreciarme. ¿De dónde viene esa baja autoestima? La verdad no se. Pero pareciera que con ella nací porque desde que tengo memoria siempre me he tratado de esconder.

De chiquita me daba pena tener mentón (sí, ¡mentón!), en mi cabeza los demás no tenían (y se veían hermosos). Luego fueron mis piernas, una serie de cirugías -para corregir un tonto problema causado por una mala posición antes de nacer- me hicieron crear una imagen retorcida de ellas. Usar pantalones fue la solución y todavía es muy rara la vez en las que uso faldas. Después fue el trasero, recuerdo que compraba la ropa como dos tallas más grande para que nada se me notara y a eso le sumaba sacos largos, hasta la rodilla. Mientras todas estas cosas físicas me abrumaban, la inseguridad también se apoderó de mi capacidad intelectual. En clase soy incapaz de participar y si por algún motivo soy el punto de atención, los colores se me suben a la cabeza y quedo en blanco. Sí, yo se, es muy triste y vergonzoso. Y cuando lo pienso así el efecto es peor, es como ir en caída libre sin paracaídas.

Creía que había mejorado porque ya puedo salir a la calle sin taparme como monja, logré sacar un pregrado y un posgrado adelante y ahora estoy en otro país adelantando otra maestría. El problema es que esos episodios autodestructivos me siguen dando y ya no se si he mejorado o es mas bien que el punto de enfoque ha cambiado. Me siento mal científico porque nunca se me ocurren las preguntas correctas. Me siento muy vieja porque todos a mi alrededor son mucho más jóvenes que yo y están en niveles superiores. Me siento mala mujer e insuficiente como ser humano.

No hay escape de mi misma. Parece que hay mil y una formas de jugar a sentirme mal. Alguna vez alguien me dijo que parece que lo hiciera para que los demás me digan las cosas que quiero escuchar. Me dolió. ¿Será que mi mente es tan retorcida? Lo cierto es que la vez pasada que fui al médico por culpa de un mal resfriado, cometí el error de contestar con la verdad la primera parte de una encuesta que resultó ser un cuestionario para detectar depresión. Me di cuenta tarde y, aunque luego traté de contestar con menos negatividad, a la semana me llamaron al celular para saber cómo seguía mi estado de ánimo y yo, con la más falsa alegría, contesté que nunca me había sentido mejor. No me imagino que me pueden llegar a hacer tomar acá si voy en busca de ayuda psicológica/psiquiátrica. De solo pensarlo de verdad que me siento mejor.

18 de octubre de 2009

Variables de campo

Nadie me dijo que en el trabajo de campo tenía que tener en cuenta la variable mapache comelón cuando fuera a hacer el análisis estadístico de la cosecha de mis viñedos...

Evidencia #1: No le gustaron las cáscaras.

Evidencia #2: En definitiva, no le gustaron las cáscaras.

14 de octubre de 2009

The Edge

En general, odio las estaciones de radio, sobre todo si las risas fingidas y exageradas son el catch y, peor aún, cuando los comerciales parecen no terminar nunca. Sin embargo, las 4 horas que tengo que manejar gradualmente me obligaron a volver al mundo de las ondas electromagnéticas, y hace como un mes dí con una emisora de rock alternativo (mi género favorito de música) llamada The Edge (aunque tengo que admitir que yo entendía "B-ach"... me sigo preguntando cuándo aprenderé este idioma).

Acá les dejo el link para le den una oportunidad, ojalá les alegre las largas horas laborales tanto como a mí.

21 de septiembre de 2009

Señales

Cuando vi mis pobres plantas muertas en el balcón me di cuenta de lo ocupada que he estado en las últimas semanas. Las olvidé por completo y ahora me quedé sin agua de yerbabuena y sin mis gérberas amarillas... llenas de mildeo polvoso, raro que el fitopatógeno que estudio me siga hasta la casa. De hecho, ahora en mis sueños estoy de muestreo con mi jefe, luego termino perdida en el viñedo entre filas larguísimas y termino abrazando conidios gigantes y sintiendo que he encontrado el regalo más preciado de la historia de mi vida. Creo que puedo llegar a ser obsesiva en más de un solo sentido.

17 de septiembre de 2009

Uds se aburren...

video

... y yo me duermo!

Una de las cosas que me ha tocado hacer mucho como estudiante de Fitopatología es manejar por horas y horas porque mis viñedos quedan lejos del campus universitario... obviamente, el cansancio de la jornada laboral hace que la monotonía del paisaje se vuelva arrulladora y pasen cosas como "traslocación instantánea" del carril derecho al izquierdo en un abrir y cerrar de ojos... el tiempo es, en definitiva, muy subjetivo.

16 de septiembre de 2009

El remedio

¿Alguno ha encontrado el remedio para el desamor?

A veces creo que nunca voy a dejar de mirar hacia atrás... todos los días lo pienso y lo veo... me siento enferma... sinceramente, no comprendo cómo me sigue pasando esto cuando tengo a mi lado una nueva vida, cuando me veo feliz... esa misma felicidad me hace sentir culpable cada vez que estoy sola, sin distracciones... acá no hay culpables de nada... tal vez soy culpable de mi misma autodestrucción cada vez que me pierdo entre fotos ajenas y palabras escritas en contextos desconocidos... soy culpable de crear un mundo maltrecho que no hace más que rayarme el alma y estrujarme el corazón... mi cabeza vuela con preguntas sin respuesta... aunque, si he de ser sincera, yo misma termino respondiéndomelas con ideas que me llenan la cabeza de una obsesión malsana.

El remedio es cortar de raíz, ya no puedo seguir llorando por lo que perdí, por lo que dejé ir... necesito, de una vez por todas, dejar de vivir en mundos paralelos... mi cabeza está a punto de estallar.

6 de septiembre de 2009

Sin dinero, se desperdicia

El verano pasado y este escuché la misma cosa, que no hay dinero suficiente para pagarle a trabajadores que vayan a los sitios de investigación a cosechar lo que no se necesita en el laboratorio. Pero a mi se me sigue revolviendo todo cuando veo imágenes como estas...

Blueberries en el suelo


Peras en el suelo

Triste y contradictorio, cuando no hay dinero es cuando más se desperdicia.

26 de agosto de 2009

My daily headache...

The disease...

Field infection

Early infection splits berries...
Split berries

The asexual stage of the pathogen...
Conidial chains

The sexual stage of the pathogen on berries...
Chasmothecia on berries

Microscopic view of the sexual stage; overwintering structures called chasmothecia...
Chasmothecia

24 de agosto de 2009

El tiempo me ha enseñado a callar...



A pesar de todo el trabajo que tengo hoy encima, esta canción me sacó a otro plano existencial. Se que muchos la conocen pero no está de más que le suban el volumen a los parlantes, es una cancionzota!