6.14.2008

Viernes 13

En contra de toda predicción, perdí mi conexión Detroit-Lansing por culpa de Northwest Airlines. Salimos una hora tarde de Fort Lauderdale y, cuando ví que eran las 10:30pm (mi conexión era a las 10:32pm) y todavía no habíamos aterrizado, me empecé a dar cuenta que mi viaje iba a tornarse algo oscuro, mis manos empezaron a sudar más de lo normal y, de hecho, no han parado de hacerlo.

Salí del avión tan rápido como se puede correr con una mochila grandota y una de rueditas que no podía ni alzar, por un estrecho pasillo lleno de más maletas y gente que quiere ser la primera en cruzar la puerta. Al llegar al gate me encontré con una azafata que me regañó y trató como imbécil por hablarle mientras estaba ayudando a un cliente que no vi por andar pensando sólo en mis problemas. Me mandó a buscar el GATE- FOUR-ONE-SLASH-FOUR-THREE, sí, me lo dijo como a una retrasada mental que, además, es sorda, pero bueno, no dejé que eso me afectara, o creí que no me iba a afectar.

Reventé en llanto -sí, lo admito, chillo cuando estoy muy estresada, pero me ayuda a desahogarme, cada cual revienta como puede, supongo- cuando me senté en frente de un teléfono público para tratar de llamar a mi familia para contarles que me tocaba pasar la noche en Detroit y que el siguiente vuelo a Lansing era a las 24 horas.

Northwest no se hizo cargo de los costos del hotel pero dicen que aseguraban darme, como distressed passenger, los precios más bajos. Sesenta y nueve dólares, que resultaron ser casi 80 por los impuestos, y un poco más 20 dólares en llamadas que tocaba hacer desde la habitación fue la primera cuenta que pagué como mujer independiente en este país. Mi recompensa fue una larga ducha con agua caliente y una cama enorme por unas horas de descanso.

La suerte es que tengo familia en Lansing. Al saber que estaba en Detroit sola, salieron disparados en el carro a recogerme, manejaron hora y media hasta el hotel y llegaron sobre las dos de la madrugada a mi habitación. Se quedaron conmigo hasta el amanecer. Salimos a las 7am rumbo Lansing, yo sintiéndome como si me hubiera arrollado un camión, por dentro y por fuera.

Todavía no me recupero, miro por la ventana y parecen las 5:30pm cuando en realidad son casi las 9pm... pero me gusta lo calmado que es Lansing, no hay tráfico ni montones de gente por ahí armando caos, por lo menos ahora se que el estrés vendrá de otras fuentes.

2 comentarios:

Paula dijo...

Yo no tuve chascos con las conexiones pero porque supuestamente en cada aeropuerto tenia que esperar mas de cinco horas, que con los retrazos en los vuelos, fueron menos de dos. Aca llegué sintiendome super mal, como si hubiera cometido un grave error al venirme para aca, lloré toda la primera noche como una niña desconsolada. Ahora todo anda super bien y me siento muy feliz de haberme venido por aca tan lejos, se que a usted le va a pasar exactamente lo mismo. Un abrazo gigante.

Lalah dijo...

No me ha dado ninguna crisis... la chillada era de puro desconsuelo y cansancio, jejejeje.

Pero me alegra que ud ya se haya adaptado tan bien a su nueva vida!!! XD.

Un abrazo.