9.26.2006

Deteniéndome

Acá sigo, sintiéndome mal, lo extraño es que ya no lloro más, hace rato dejé de llorar y, aunque trate, sólo puedo sentir aguados los ojos, pero apenas un poco, ya no me salen verdaderas lágrimas. Es como si estuviera seca por dentro. ¿Será que finalmente ha llegado ese día en que dejaría de sentir? No se me haría raro, la mayor parte de mi vida me la he pasado sintiéndome mal, ya es suficiente, no más de lo mismo, todavía me quedan muchas cosas por hacer... si sigo en éstas sé que no me quedarán energías para continuar mi camino... hasta es posible que renuncie a mi mayor adicción.

Hoy alguien me decía que sentirse de esta manera es necesario para saber lo que es la felicidad... lo que me molesta es darme cuenta que siempre ando montada en una montaña rusa, voy lentamente de subida para luego encontrarme yendo rápidamente en bajada, sin control alguno. Necesito detenerme y decidir si sigo hacia la luz o me devuelvo para seguir sumergiéndome en la oscuridad de mi mente.

2 comentarios:

Paula dijo...

No es que haya dejado de sentir, lo que pasa es que ya se cansó de sentirse mal y por eso las lágrimas se rehusan a salir.
Siga pa´ delante, ya sabe lo que es la tristeza profunda ahora dediquese a ser feliz y a realizarse personal y emocionalmente. Espero que de aquí en adelante escriba entradas más felices y optimistas.
Un abrazo.

Lalah dijo...

Ya veremos mi querida compañera romántica, heh.