3.19.2009

Respira


Me detengo y miro hacia atrás, la cuerda que me une a mi pasado ya empieza a levantarse del suelo. He caminado bastante, pero me falta aún más por recorrer. Mi vida en una maleta y mis sueños cambian con el aire que respiro. Muy joven para echar raíces, pero con muchos años como para perseguir las mariposas que se escapan. No estoy sola, de hecho, nunca lo he estado, pero ¿cómo evitar romper un corazón? La ilusión al final me deja malherida, pero no soñar también me mutila. Respiro. Comienzo de nuevo, pero la cuerda me tira y hacia atrás caigo perdiendo las ganas. No quiero matar ángeles, pero lo hago a ojos cerrados. Respiro. Pienso que no es mi culpa. ¿Naturaleza asesina?. Vuelvo a respirar. Me olvido de todo. Un nuevo día de mi nueva vida me espera… y me gusta. Respiro y me agarro de lo que tengo. Salgo a flote y hasta sonreír puedo. Respiro profundo, sonrío. ¿Por qué no?.

1 comentario:

Gloria dijo...

Lala eso es vivir la vida! en el camino uno hiere y tambièn es herido, es imposible de evitarlo. Debemos seguir respirando, aceptar lo que la vida nos brinde y tratar de disfrutarlo (no de sufrirlo), las madres quisièramos que para los hijos no existiera la tristeza, la incertidumbre, pero eso no es posible, hay que vivirlas y al final podremos sonreir y tener ilusiones. Te amo hija!