12.01.2008

Never let go

Am I a fool if I can't find the reason to let go?

What else can I do if as soon as I close my eyes all I see is you?

Todavía recuerdo nuestra última noche juntos y cada vez que lo hago me siento igual o hasta más triste, aunque ya no sé si la tristeza se pueda medir o si simplemente es. Recuerdo que mientras le escuchaba respirar dormido yo no dejaba de llorar por sentir que el corazón se me hacía pedazos con cada segundo que marcaba el reloj; su tictac me anunciaba la inevitable llegada de la madrugada en que tendría que decirle adiós, y con ese monótono sonido de fondo trataba, desesperadamente, de quedarme con su olor, su sabor y su calor. Fue una de las noches más cortas y dolorosas de mi vida, la otra la vine a vivir acá cuando vino a despedirse de mí.

Manech loves Mathilde, Mathilde loves Manech.

Prove that I am no fool.

If I don't break the peel, you will come back to me.

11.25.2008

I'm out...

Now what?

El final de THX 1138 me hizo sentir ese gran interrogante. Listo, ya salí de mi país, que era lo que había querido hacer desde que volví de Inglaterra en el año 1999, pero... ¿y ahora qué? El tiempo vuela y sí, cada año nos vemos diciendo frases como: "¡ya se acabó el año!" o "mierda, ya no se hizo nada en este año".

Ya han pasado 5 meses, de hecho ya me estoy acercando a los 6, y me siento en un sube y baja que cada vez sube menos alto. He tenido semanas muy malas en las que me veo muy perdida y enterrada bajo montañas de trabajo, otras en las que no se ven las cosas tan mal pero en las que sigo asustada por el componente académico y la inhabilidad de expresarme como quiero. A veces me imagino agarrando mis corotos para regresar a casa pero la siguiente imagen es "Laura desempleada" y de una se me van las ganas... aunque la frustración de no poder ir a casa a construir mi vida me da mucha tristeza porque para mí es terrible saber que el único lugar donde me siento a gusto no puede ser una opción de vida sino, tal vez, una opción para mi retiro.

No sé, hoy estoy acá... ¿y en un par de años qué?

Por ahora seguiré enfocada en mis clases y proyectos... pero también quiero volverme a ver esa película porque sin closed captioning me sigo perdiendo mucho de los diálogos (muy mal).

11.18.2008

Dientes y roedores

¿A qué colombiano no lo visitó de niño el ratón Pérez para dejarle algo de dinero debajo de la almohada a cambio del diente de leche que acababa de caerse? (y algo que me interesaría ahora saber es qué otras versiones de este roedor hay por ahí regadas por el mundo).

A mi me dejaba 200 pesos y no podía de la dicha cuando veía ese billetito verde esperándome para que lo metiera en mi maleta. Durante toda la mañana sólo podía pensar en lo que me iba a comprar en la tienda del colegio. En esas buenas épocas, 200 pesos alcanzaban para muchas cosas; ahora, con 200 pesos apenas puedo comprar una cajita pequeña de chicles Adams o, bueno, eso era lo que antes hacía porque acá no hay monito (también conocido como "vendedor ambulante") para comprarle. ¡Ay, los monitos! De verdad que extraño esos carritos improvisados y llenos de placeres terrenales, donde se podía conseguir desde una pinche menta hasta barras de chocolates importados. Acá, esas máquinas dispensadoras de dulces no te dan nada importado y, a veces, me da mucho pesar gastar un dólar en un paquete de papas.

Pero bueno, estamos hablando del Ratón Pérez... no recuerdo quién me dijo (pero sería mejor pensar que algún día me lo soñé, sólo por darme ínfulas de persona imaginativa) que la razón por la que el ratón Pérez tiene que recolectar tantos dientes es porque su esposa hace collares (miles de ellos o uno muy grande) que se le revientan a cada rato y por eso es que manda a su abnegado compañero en búsqueda de nuevo material para continuar con su interminable tarea. ¿Alguien más se preguntó de pequeño para qué diablos un ratón quiere dientes de leche? Yo creo que a todos nos interesaba más la jugosa recompensa que amanecería debajo de la almohada.

El caso es que hoy quería compartirles la inocencia y ternura de mi primito Sebastián Niño Perico (sí, yo sé lo chistoso que suenan esos dos apellidos juntos), él debe tener como siete años. La historia que mi mamá me escribió por correo es la siguiente:

Te cuento la historia de tu primito Sebastián…

Se le cayó un diente y, obviamente, el Ratón Pérez lo visitó y le dejó platica debajo de la almohada, que él encontró y se puso feliz.

La semana pasada iba la familia Niño Perico en el carro hablando de pagar unas cuentas. Mauro dijo que en la de él no había suficiente y que de pronto en la cuenta de ahorros de Gloria hubiera. Quedaron de revisar los saldos porque en el momento no sabían si había suficiente.

Se olvidaron de que atrás iban los niños, el cuento es que de pronto Sebas, con toda seriedad, dice: "Yo tengo la solución para completar la plata: ¿por qué no me sacan todos los dientes?".

11.13.2008

Nieve e ideas azarosas

Empezó el invierno pero los cambios drásticos de temperatura me terminaron enfermando, porque eso de pasar de 20 a -2ºC lo deja a uno quieto en primera o, mejor dicho, congelado con el primer chiflón que lo roza a uno al salir a la calle porque, como cosa rara, no salió con la ropa adecuada esta mañana. Me ha dado muy duro el frío y eso que todavía no ha empezado a bajar la temperatura en forma. 

Nací en una ciudad fría, pero nunca me acostumbré al frío. Aunque sé que tampoco podría vivir a más de 26ºC; primero, porque me siento en vacaciones y, segundo, porque cuando me acerco a los 40ºC el dolor de cabeza es insoportable.

Todo el fin de semana que viene va a nevar, o por lo menos eso es lo que se pronostica. El domingo pasado me tocó ver la nieve desde mi ventana porque la peste me tenía con escalofríos y una debilidad tan espantosa que me obligaba a dormir; me despertaba cada media hora cubierta en sudor. Estar enfermo y lejos de casa es muy triste, peor aún cuando tienes un examen el día siguiente.

Pero bueno, la nieve... me dijeron que ya avanzado el invierno caen unos copos gigantes de nieve y yo ya me veo sacando la lengua para atrapar uno que se derrita en mi boca. Ver nevar es bonito, lo que es un peligro es cuando la nieve se derrite y el pobre transeúnte no ve que el piso está cubierto de una capa fina de hielo y va a dar por allá patas arriba con el trasero adolorido... no he es que me haya pasado, pero nadie está exento.

11.04.2008

Rayones en lugar de apuntes

No sé qué me pasa, tal vez sea eso que la gente dice (bueno sí, más bien eso que yo tanto digo), eso de que los años no vienen solos, pero ahora no puedo evitar dormirme en clase. Empiezo a sentir esa pereza abrazadora, inclusive desde antes de llegar al salón, y a los 15min de haberme sentado, con la mejor disposición para tomar apuntes, ya estoy luchando por mantener mis pesados párpados retraídos.

Nunca me había pasado. De hecho, todavía recuerdo cómo me burlaba de los cuadernos llenos de rayones de una amiga que estudió conmigo Microbiología en los Andes. Ni el murmullo no inteligible ni la letra ilegible de mi profesor de Parasitología de Pregrado logró vencerme. Ahora, es mi profesora de Estadística la que me arrulla y me hace tener sueños en inglés; sueños que son interrumpidos con los esporádicos “any questions?” que ella pronuncia con la esperanza de encontrar algún interesado en el silencioso auditorio. Lo cierto es que siento que se venga con cada tarea que nos deja y sólo es cuando tengo que pasar un día, o hasta dos días enteros, sentada en frente del computador y perdida entre los documentos de clase y el código SAS, que me arrepiento de ser tan mala estudiante.

10.22.2008

Dos palabras

Dos palabras.
Cinco letras.
Dos palabras que ya no se pueden pronunciar.
Dos palabras que ahora se sienten con mucho dolor.
Dos palabras separadas por un espacio tan grande como el océano.
Dos palabras que unos ojos vacíos lloran en cada noche de travesía entre recuerdos.
Son tan sólo dos palabras… pero tanto lo que ellas significan.
Por dos palabras se ha perdido un alma.
Son dos palabras las que lograron secar un corazón.

My love isn't yours to take.
It's just the pain what's left to give.

10.21.2008

Gracias a Rainbow, el arrecho

Bueno, es oficial, la cámara me ha pagado mi primer chequecito, uno por £50, pero no por alguna fotografía trabajada a conciencia (ojalá) sino por filmar el comportamiento libidinoso de Rainbow, el periquito arrecho de mi tía. La verdad no tengo idea cómo fue que el bicho este empezó a hacer esas cosas, pero se que nadie le enseñó (así haya gente que me deje comentarios bien malucos en YouTube insinuando lo contrario), de hecho, hasta le botaron los muñequitos esos pero, como el pajarito es bien recursivo, ahora le hala hasta a los cojines.

Si en UK, alguien llega a ver por el Channel 4 el documental de la Twenty Twenty Television que me lo grabe para saber cómo fue que usaron el video que hice porque lo único que sé es lo siguiente: "The documentary is a serious look at the bond we have with our pets but we would also love to include some light-hearted footage of animals with strange behaviour", o pues eso es lo que decía el correo electrónico que me mandaron.

Por ahora sólo me queda agradecerle a la cadena de televisión por la chaqueta, el jean y las cuatro camisitas que me compré en Aéropostale.

10.09.2008

“Love is not a feeling, it’s an ability”

If Marty is right, I sure was a really talented girl.

Ahora, cada vez que veo una película romántica, así sea del género “comedia”, lloro como niña desconsolada. Trato inútilmente de no hacerlo, pero no lo puedo evitar.

Odio llorar, mi cara se hincha, se pone roja y, para colmo, no puedo respirar porque la congestión nasal es espantosa, no hay caja de Kleenex que de abasto.

¿Por qué lloro?

Bueno, en parte, me imagino, es porque lo llevo en la sangre; las mujeres Niño se distinguen en la familia por ser lloronas, y el cuadro clínico empeora con la edad. Pero, a parte de eso, creo que lloro porque es muy doloroso sentir este profundo vacío en el pecho (¿o es la presión de todo lo que tenía y ya no puedo dar? El acumulado a la fecha debe pesar cantidades) y ver que me convierto en una mujer fría y dura. Creo que en mí ha muerto ese corazón imaginario que latía a la luz de una nueva ilusión. Mi mente es ahora quien me controla y no dejará que, nuevamente, me pierda entre esas nubes que no se pueden tocar y no dejan ver con claridad.

Lloro porque he sido privada del amor más sincero y dotado de razón que he vivido en mi corta (aunque se siente muy larga) vida.

Lloro porque me siento impotente por no poder hacer nada para remediar el problema y no saber cómo retomar mi estabilidad emocional.

Life is full of disappointments… and it has shit all over me.

Lloro porque sí y, sobre todo, porque me encuentro sola en mi cuarto y puedo hacerlo sin que alguien me vea.

10.05.2008

Ejerciendo mi derecho

Creo que mi quejadera va en aumento progresivo, pero siempre he pensado que quejarse no es sólo un sano ejercicio sino un derecho fundamental, así que nunca me privaré de ejercerlo; no lo hagan ustedes, de hecho, los invito a que lo hagan conmigo.

Así es como hoy yo empiezo a ejercer mi derecho:

*** Inicio de la transmisión ***

Se empezó a bajar la temperatura y ahora esto sí está más frío que Bogotá. Me estoy de verdad arrepintiendo por no haber querido ir con la familia a disfrutar de “la playa” todas esas veces que me invitaron. Creo que ahora empiezo a comprender la desesperación que sentía en ellos por ir al lago, aún cuando tenían que manejar por dos horas para llegar al parque.

Para salir a mi clase de 8am, hoy en día tengo que ponerme saco, chaqueta y bufanda; por lo que no puedo dejar de sorprenderme cuando veo a uno que otro transeúnte en chancla y pantalones cortos… me hacen preguntar quién es el que está viviendo en una realidad alterna. Para colmo, las levantadas a las 6am se están volviendo muy difíciles porque ya no hay luz a esa hora. En cada madrugada se consume una de las débiles y pocas razones que tengo para obligarme a dejar de disfrutar de ese calor y comodidad que la cama me ofrece; placeres que parecen incrementarse exponencialmente cuando la hora de levantarse se aproxima.

Si con la llegada del otoño ya me estoy sintiendo miserable, no me puedo ni imaginar cómo será cuando llegue el invierno.

*** Fin de la transmisión ***

Ejercer mi derecho me ha dejado un poco más aliviada.

9.15.2008

De amores platónicos

El fin de semana no sólo me trajo lluvia en exceso, largas horas de encierro, una suscripción a Netflix y, claro, depresión acompañada de muchas lágrimas derramadas (por hacer terapia inadecuada y ponerme a ver dramonones, ¿así o más masoquista?). Ayer, en Bella, me presentaron a mi nuevo amor. ¡Qué rico ésto de volverse a enamorar! Lo siento, pero tengo que serle fiel a mi corazón, en él no caben dos al mismo tiempo.