12.28.2007

De regalos y muchas sonrisas

Ya se fue la Navidad, pero me ha dejado un montón de regalos, fotos y bellos recuerdos a los que recurriré en caso de sentirme agobiada en algún momento.

A veces no se que pensar de la familia. Es bueno poder contar con ellos, sobre todo cuando no hay a quién más recurrir en los momentos difíciles o para celebrar reuniones de cumpleaños, grados y aniversarios. Mi familia es única para las celebraciones, es de los pocos lugares en los que puedo volverme loca sin que me miren raro. Pero no se. Muchas veces siento que puede llegar a entrometerse demasiado y eso me molesta, me hace sentir que necesito mi propio espacio, espacio que he venido reclamando hace ya como 10 años y nada, todavía no hay con qué. Sólo espero que ese día llegue pronto y tal vez este año me traiga sorpresas.

En todo caso, hace rato no veía una Navidad tan llena de regalos como ésta. En años pasados, a mi tía le dio por jugar al Amigo Secreto y convenció a todos de lo "buena idea" que era hacer eso. La idea era dar un mejor regalo en lugar de repartir el mismo dinero entre varios. Obviamente, eso no sucedió y seguimos recibiendo las mismas cosas de siempre... ya se imaginarán lo aburridas que eran la reparticiones de regalos (porque nosotros repartimos todo el mismo 24 de diciembre). Menos mal eso no pasó este año, debajo del árbol no cabía un regalo más y, lo mejor de todo, la mayoría no era para los primitos pequeños, a quienes logramos aburrir cuando su nombre dejó de ser llamado. Y uno se pregunta cómo diablos si todo el año la gente se queja de la iliquidez, pero uno va a ver y los centros comerciales repletos y la mercancía escasa. Quedé gratamente sorprendida porque, así digan lo que digan, para mi la Navidad no es una temporada de sobrecogimiento y rezadera, no señores, para mi la Navidad es armar desorden a la hora de cantar los villancicos, es natilla y buñuelos, es regalos, es muchos abrazos y sonrisas.

12.18.2007

Ahora sí...

Con nervios y todo, pero ya salí de la sustentación, aunque por poco dejo a todo el auditorio mareado porque me estaba emocionando con el láser cuando vi que ya no me estaba temblando el pulso. Lo cierto es que mi jefe se volvió la persona más popular en mi familia después de echarme todas las flores que pudo, así me haya también mandado a mejorar mis relaciones interpersonales (en serio que tengo que hacer algo al respecto).

Por ahora, quisiera dejar por acá mis agradecimientos a...

Silvia Restrepo, por su excelente asesoramiento científico y estímulo para seguir creciendo intelectualmente.

Maria Caridad Cepero, por su disposición permanente e incondicional para aclarar mis dudas y guiarme en el camino.

Adolfo Amézquita y Orlando Martínez por sus orientaciones en el análisis estadístico de los datos.

Carlos Lopera, por su gran apoyo como compañero de proyecto.

Natalia Castro, Alejandro Rojas y Ángela Vargas, mis compañeros y grandes amigos, por darme su apoyo y comprensión cuando más lo necesité.

Todo el LAMFU, por abrirme sus puertas y hacerme parte de su maravilloso equipo investigativo.

Colciencias, por el apoyo financiero.

Mis padres, por todo su cariño, comprensión y paciencia.

André, mi complemento, por su amor y compañía.

12.11.2007

Encerrada por la gripa

Agripada y a un día de la sustentación.

Sí, se podría decir que tengo mala suerte pero por eso hoy me encerré en la casa con la idea de no perder la voz y evitar estar super congestionada mañana en la presentación. No quisiera, además de aburrir, fastidiar al auditorio con una voz ronca, ojos llorosos y una estornudadera incontenible. Como ya me dijeron por ahí, mejor que se desocupe el auditorio porque la gente se me aburrió, pero no por la gripa del expositor. Los amigos que saben cómo levantarle el ánimo a uno.

Lo peor de todo esto es el tener que quedarme en esta casa completamente sola –bueno, tampoco es tan así porque me acompaña un gato dormilón-, viendo ese cielo gris desde mi ventana mientras el tiempo pasa lentamente. Obvio que mi mamá no desaprovechó semejante papayaso y ya me puso a lavar dos cargas enormes de ropa… que me tengo que poner a colgar ahora mismo. En casa soy esclava de las labores caseras.

12.10.2007

Perdonar no es divino

Y acá tengo que contradecir a mi querido Cerati. Perdonar no es divino, perdonar es humano, y ya son dos las personas que me sirven de evidencia para demostrarlo y no, no creo que sean la excepción que confirma la regla. Además, ¿qué significaría que sólo un “ser divino” (por consiguiente, inventado por las ganas de encontrar la perfección) nos pudiera perdonar?

El caso es que, y para ser completamente sincera, hubiera preferido no haber sido yo la que desencadenó esa serie de eventos que condujeron a una muy dolorosa estrellada contra el mundo. Pero bueno, al parecer, cada cosa tiene su lado bueno y, al final, todo terminó siendo una enseñanza de vida, para mi vida. No puedo seguir haciéndole daño a la gente. Ser tan pasional, impulsiva e imprudente nunca me ha dejado bien plantada. Ya es hora de parar, aunque, ya ni se cómo hacer eso sola.

Todavía tengo mucho que aprender, sobre todo de la gente que he tenido la fortuna de conocer y que, a pesar de todo, nunca me han dado la espalda. Yo creo que éso es lo que hace de todo este aprendizaje una experiencia tan dura. A veces uno optaría por recibir lo más obvio, una cerrada de puertas en las narices -después de una cantada de tabla, preferiblemente si es de la peor forma posible- a ver que la mantienen abierta y no dejan de ofrecer lo mejor de sí. La vergüenza me hace sentir que no me lo merezco por haber sido persona tan mundana y no dejo de asombrarme cuando me doy cuenta de que todavía existen ejemplares humanos tan intachables sobre la faz de la Tierra. Nadie es perfecto, eso lo se, pero mi inmadurez no me ha dejado ni empezar a tomar ese camino para tratar de ser como uno de ellos.

Tal vez ya para este punto lo que he escrito es un completo enredo, pero no importa, las cosas no tienen que ser siempre tan claras si, de alguna manera, tienen sentido para mí…

12.06.2007

XIV



You lift me up from above
Your unconditional love
Takes me to paradise

You make my life complete
You make me feel so sweet

You make me feel so divine
Your soul and mine are entwined
Before you I was blind

But since I've opened my eyes
And with you there's no disguise
So I could open up my mind

I always loved you from the start
But I could not figure out
That I had to do it everyday

So I put away the fight
Now I'm gonna live my life
Giving you the most in every way

Catorces meses que jamás habré de olvidar, catorce de muchos meses que habrán de venir.

11.27.2007

De teclados mugrosos

Me es casi imposible lograr concentrarme completamente en lo que debo. Desde que estudiaba para los chequeos (creo que sólo en ese colegio nos hacían decirle así a los exámenes) de las materias que veía en colegio ha sido igual. Puedo pasar horas sentadas en mi escritorio y cualquiera que pase puede jurar que soy muy juiciosa, pero la realidad es otra, mi cabeza está llena de otros pensamientos y, muchas veces, la trivialidad de ellos puede ser preocupante. Menos mal a mi no me preocupa.

Hoy, por ejemplo, cuando menos me daba cuenta, otra vez estaba limpiando el teclado de mi computador en lugar de seguir haciendo la presentación para mi ensayo de sustentación que tengo este viernes ante todo el laboratorio. De verdad que me asombro de lo mala que puedo ser para trabajar o estudiar desde la casa, y me arrepiento de haber pedido el permiso para hacerlo.

Si sacar porquerías de las teclas diera plata... lo cierto es que mi obsesión por la limpieza y mi falta de concentración no me han dejado avanzar, llevo 11 diapositivas y apenas estoy entrando a Materiales y Métodos. Excusas, yo se, ¿pero qué le vamos a hacer? Me queda miércoles y jueves, todavía hay tiempo. Además, ya se hizo de noche y hay que "atender" al príncipe azul que pronto llegará en su blanco corcel. Excusas, más excusas, no tengo remedio.

11.21.2007

Divagando antes del almuerzo

Está haciendo mucho frío en esta ciudad y mi refugio (el laboratorio) no es suficiente para mantenerme calientica. A veces sale el sol pero en la sombra el viento helado no da tregua. Siempre he sido friolenta, me erizo hasta con la briza más leve, pero aún así prefiero el frío a ese calor sofocante y húmedo de verano, el dolor de cabeza es el que manda aunque ahora tenga la nariz tan congelada como mis pies. Como que hoy también va a llover y ayer dejé mi sombrilla en la casa de André.

Ya es hora de almorzar pero hoy no me mandaron lonchera, sí, como cuando uno estaba en primaria y llegaba al colegio con banano espichado y botilito con jugo de guayaba. Yo, que tanto quiero independizarme y dejar de ser la hija consentida, llevo almuerzo preparado por la mamá al trabajo. Pero claro, ahí sí no me quejo de ser sobreprotegida, muy conveniente, diría yo.

Tengo hambre y sigo esperando a que los demás estén listos para salir a almorzar...

No tengo nada sobre qué escribir hoy... aunque de eso ya se han dado cuenta, ¿cierto?

10.25.2007

Sin agua y sin ganas

No hay peor noticia en la fría mañana, cuando uno ya está despertando para ser consciente de las responsabilidades que lo obligan a salir del acogedor calor de las cobijas, que escuchar a grito herido: "¡Mamáaa, no hay aguaaa!". Inmediatamente sabes que hoy es inevitable, se te va a hacer tarde y por tu cabeza empiezan a desfilar las posibilidades que tienes:

(1) No bañarse: Pero claro, no hay forma de evitar quererse sentir limpio. Por lo menos yo, no puedo iniciar labores sintiéndome sucia y adormilada, es como si me llevara la cama a cuestas todo el día.

(2) Ir a donde la tía: Te ves saliendo en levantadora y pantuflas a sacar el carro, timbrando donde la tía, esperando a que salgan las primas para poder entrar, vistiéndote a mil, volviendo a la casa después de, seguramente, coger todos los semáforos en rojo, saliendo a Transmilenio y llegando una hora tarde al trabajo. No, no es una opción viable. Entonces, recuerdas que también dijeron que caía apenas un chorrito y ahí es cuando piensas en otra posibilidad.

(3) Chorrito helado: Bañarse con ese chorrito de agua helada y que cae casi resbalando sobre la pared de la ducha. "Qué frío, me va a doler la cabeza, el agua helada me da dolor de cabeza", es lo que pienso en seguida y desecho esa posibilidad sin pensarlo dos veces. Así es como a mi cabeza llega la imagen de la olleta chocolatera del desayuno para darle forma a la siguiente posibilidad.

(4) Baño a totumadas: Ir a la cocina, calentar el agua del chorrito (o de la alberca, si la "muchacha" dejó algo de agua en ella) y buscar la "totuma" porque mejor caliente por parches que congelada y de mal genio.

Así es como te vas por la cuarta posibilidad y hasta le ayudas a mamá a exprimir las naranjas para el sagrado jugo de todas las mañanas. Te bañas y el baño es casi un castigo porque casi no alcanza el agua para quitarte todo el champú y el jabón. Pero claro, ese mal comienzo de día no termina ahí, tiene que venir tu papá a decirte, justo cuando ya estás con la toalla en la mano para secarte, que ya llegó el agua. Te ríes, claro, pero después de sentirte muy miserable al ver que tienes las orejas llenas de espuma.

10.19.2007

A mi tampoco me trajo la cigüeña



No me preocupa tanto que sea un niño el que salga a decir toda esa cantidad de barrabasadas, me preocupa ver que el auditorio está lleno de gente eufórica que está completamente de acuerdo con lo que el mocoso grita. Nos llevó el que nos trajo, próximamente escucharemos que la Tierra es plana, que la Tierra es el centro del universo o que la generación espontánea es un hecho. Hasta de pronto lo escuchemos todo al mismo tiempo.


10.12.2007

El celofán se burló de mí

A veces uno cree que las cosas son tan sencillas que en un par de semanas se puede terminar lo que falta por hacer, que vas a salir adelante, con la frente en alto, invicto y con espectaculares resultados (bueno, tampoco) pero, claro, esa misma prepotencia es la que te vuelve un completo imbécil y no ves los pequeños detalles que, en realidad, no son tan pequeños y que, a la mitad del montaje experimental, te obligan a empezar desde el principio, perdiendo todo el esfuerzo y el tiempo que le metiste a dicho experimento, y ni qué decir de todo el dinero (de materiales y reactivos) que se irá a la basura cuando se baje el desecho de esta semana.

Hoy todo se ha ido por el mismísimo caño y yo quedo como si no hubiera hecho nada en la semana que ha pasado. En este momento, me siento como la idiota más grande de esta tierra. Ya he sentido rabia, tristeza y mucha frustración, pero como ya la resignación está conmigo desde hace como 3 horas, no quedó más remedio que volver a pesar los medios de cultivo para las 540 cajas que perdí, cortar los 540 discos -pero del celofán hecho de celulosa que no compré por puro desconocimiento del origen del material- y montar nuevamente las pruebas tan pronto tenga las cajas listas.

Eso es lo que pasa cuando la excesiva confianza se mezcla con ignorancia. El microbiólogo también debe saber de materiales para poder distinguir el celofán hecho a partir de celulosa del de PVC. Realmente me siento muy estúpida. Justo algo así me pasa cuando tiempo es lo que no me sobra para terminar mi tesis. Hoy tengo un motivo para beber.